Páginas

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Cómo hacerle frente a los problemas?

Texto base: Josué 1:11
Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión
Mientras que en versículos anteriores, Dios nos da ánimos para vencer las dificultades y nos otorga promesas, aquí encontramos algunos consejos útiles para vencer en momentos tenebrosos y de dificultad. Muchos cristianos piensan que jamás volverán a experimentar problemas al venir a los pies de Dios, pero no es así. Es por eso que muchos se regresan decepcionados cuando experimentan alguna dificultad ¿Ha sentido que se le agolpan los problemas? Aquí tiene algunos detalles importantes contenidos en la cita que acabamos de leer.

Pasar por en medio del campamento

Significa no solo hacerle frente a los problemas, sino conocerlos e involucrarse en ellos. Si bien hay momentos en los que Dios nos pide que le dejemos a él todas las cosas, también hay situaciones en las que nosotros debemos actuar apegados por supuesto a lo que es justo y correcto de acuerdo a la palabra de Dios, no a lo que nosotros creamos que debe ser.

Mandar al pueblo

A veces enfrentamos los problemas como deseando no hacerlo. Está frase, indica una orden directa e indiscutible. Es necesario enfrentar el problema, sin ocultarse ni huir. Debemos concientizarnos de que es necesario hacerlo así para que la solución venga pronto.

Preparar comida

Hay que prepararse física, mental pero sobretodo espiritualmente para los que venga a causa de sacar a relucir nuestro problema, por supuesto, la palabra de Dios debe ser el alimento más importante que debemos tener siempre a la mano.

Dentro de 3 días pasaréis el Jordán

No tendremos el problema por siempre. Hay un tiempo y lugar que se deben cumplir, muchos cristianos no entienden que a veces debemos pasar por tiempos de tribulación para ser puestos a prueba y que esto es necesario para ser un obrero aprobado.

Entrar a poseer la tierra que Jehová da en posesión

Si soportamos la dificultad, vendrá la recompensa, sobre todo si lo hacemos de la manera correcta y de acuerdo a la voluntad de Dios. Es Él mismo quien nos recompensará y consolará y no debemos dudar de ello.
Es importante mencionar, cuán importante es la paciencia en un momento de necesidad, no se desespere ni piense que Dios ya no lo escucha o no lo ama, posiblemente en ese mismo momento en que usted comience a renegar, Él ya está moviendo los hilos para que usted encuentre la salida a su tormento. Josué confió tanto en las palabras de su Dios que pudo decir con tranquilidad “Mi casa y yo, serviremos a Jehová” en un momento de rebeldía del pueblo y dificultad para él como líder ¿Puede usted pararse ante los problemas y tener la misma confianza que Josué tenía?

Levantándo altar a Dios en mi oración

Texto base: Josué 8: 30 y 31
Entonces Josué edificó un altar a Jehová Dios de Israel en el monte Ebal, como Moisés siervo de Jehová lo había mandado a los hijos de Israel, como está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alzó hierro; y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, y sacrificaron ofrendas de paz.
Nuestras oraciones parecen a veces no ser contestadas por Dios ¿Por qué razón? La respuesta es muy sencilla, simplemente carecen de sinceridad y autenticidad y vienen a convertirse en meras repeticiones cotidianas que terminan por cansarnos hasta a nosotros mismos. Si usted siente que su oración ha perdido efecto y que siempre termina diciendo lo mismo es porque en realidad eso es lo que esta pasando en su vida ¿Desea recibir respuesta de Dios?
Mientras que en Mateo 6: 5 – 15 Jesús nos enseña a orar dándonos un modelo que podemos seguir – Más no repetir sin sentido, ni a modo de sortilegio – En Josué encontramos un hombre solemne, que sabía como acercarse a su Dios de la manera correcta, sin pretensiones, ni grandes discursos o demostraciones escándalosas, este guerrero condujo al pueblo a una correcta adoración a Dios. ¿Qué debo hacer yo, cristiano ya convertido para que mi oración vuelva a ser agradable a los ojos de Dios y pueda sentir una verdadera comunicación con el Señor?
  1. Las piedras enteras. Para comenzar, encontramos que Josué edifico un altar de piedras completas, no pedazos, ni piedras pequeñas; sino piedras completas, grandes y fuertes, esto es una forma de ejemplificar una oración firme, sin repeticiones, ni vaguedades. significa que usted debe estar bien concentrado cuando comience a orar y debe tener muy en claro aquello que quiere decirle a Dios, muchos cristianos comienzan a orar y no saben ni por donde comenzar porque simplemente no pensaron en que iban a decirle al Señor, recuerde que la oración es una conversación directa, usted no le esta hablando a una pared ni a un trozo de yeso, esta hablando con un Dios vivo que anhela escucharlo, pero que como buen conversador, necesita escuchar de usted temas relevantes y necesarios para su crecimiento espiritual.
  2. Sobre las cuales nadie alzo hierro. Hable con Dios siempre de temas diferentes, no ponga el hierro de la repetición sobre su oración, piense que a usted tampoco le agradaría estar conversando con alguien que siempre dice lo mismo. Plátique con el Señor sobre sus sentimientos, deseos, necesidades, problemas, etc. Siempre hay algo nuevo que decirle a Dios, y siempre hay formas nuevas y diferentes de tratar los mismos temas.
  3. Como está escrito en el libro de la ley. Por supuesto que su oración siempre tiene que tener fundamento, no le pida caprichos a Dios y asegúrese de que lo que está pidiendo en su oración es conforme a la voluntad de Dios y no conforme a lo que usted desearía escuchar o saber. Tampoco le pida a Dios que haga incongruencias que contradigan su palabra, ni que le favorezca en una situación sospechosamente pecaminosa.
  4. La ley de Moisés. Es importante que se encuentre usted en obediencia a sus autoridades eclesiasticas, municipales, laborales, etc. Si usted se encuentra en desobediencia, eso le será un estorbo a la hora de inclinarse a orar. Dios no conciente rebeldías, recuerde que una controversia no es motivo para causar contiendas ni divisiones.
  5. Sacrificios de paz. Recuerde arreglar cualquier diferencia que tenga usted con su familia, amigos, vecinos, hermanos de la iglesia, o cualquier otra persona antes de doblar sus rodillas en oración. Dios no fomenta el odio, ni las contiendas, así que usted tampoco tiene que hacerlo. Para que su oración llegué delante del Padre, debe estar libre de toda cadena de amargura, odio y violencia.
¡Comience a poner en práctica estos sencillos pasos y notará la diferencia en sus oraciones!

El hombre que dividió su hogar

Texto base: 1 Reyes 12: 13 al 15
Nuestros sentimientos negativos nos pueden llevar a tomar malas decisiones arruinando nuestra vida familiar, personal y espiritual
  1. La casa en conflicto. Roboam heredo los problemas de su padre, los cuales implicaban conflictos grandes e importantes que necesitaban ser resueltos con determinación y guía de Dios. Roboam cometió el error de no consultar a Dios ante los conflictos que se le venían. El cristiano muchas veces busca solucionar sus problemas por si mismo, sin consultar a Dios, a quien tiene en último lugar y como último recurso, un hogar cristiano entra en conflicto cuando los integrantes del mismo caen en el sutil error de hacer a Dios a un lado, una iglesia se divide cuando Jesucristo deja de ser el eje sobre el que giran sus integrantes. Roboam fue y consulto con sus conocidos, de los cuales obtuvo dos consejos:
    • El buen consejo. Los ancianos conocían mejor el reino que él, muy posiblemente ellos habían aprendido de los errores de Salomón y estaban dispuestos a apoyar al nuevo rey a restablecer el reino, pero a Roboam no le pareció bien este consejo porque su orgullo y terquedad le indicaban lo contrario. ¿Cuántas veces su orgullo y terquedad han causado que preste oídos sordos a los buenos consejos de sus familiares, amigos y autoridades?
    • El mal consejo. Los amigos de Roboam eran personas acostumbradas a obtener lo que querían, eran príncipes e hijos de nobles, no entendían el problema de la gente y probablemente ni les interesaba, solo le dijeron a Roboam lo que él quería oír y por supuesto lo que les convenía para ganarse el favor del nuevo rey.
  2. La mala decisión. Por supuesto, Roboam tomó una mala decisión, basada en sus deseos y sentimientos. Empujado por el orgullo no se dio cuenta hasta que fue tarde, que su error le costo más de la mitad del reino y fue el inicio del decaimiento moral, espiritual, económico y militar de su país. Cuando tomamos decisiones basadas sólo en nuestros deseos y sentimientos generalmente cometemos errores muy graves que a veces son difíciles de reparar, como cristianos, muchas veces ello nos lleva a manchar de forma casi permanente nuestro testimonio frente a los demás, dividiendo a nuestra familia, nuestros bienes (1 Reyes 14: 25, 26), separando a las iglesias, deteriorando nuestra persona y más importante, nuestra relación con Dios (1 Reyes 14:22).
  3. ¿Qué es lo correcto? Poner nuestras emociones y sentimientos en las manos de Dios, eso significa una entrega voluntaria y de labios de aquellas partes de nuestra personalidad que sabemos que están mal, segundo hacer de lado el orgullo y estar dispuestos a escuchar consejos y ser amonestados cuando fallemos y tercero pensar en las consecuencias que nuestros actos pueden traer negativamente hacia nuestros testimonio, nuestra vida, nuestra familia y nuestra relación con Dios.

Las vestiduras de gala

Texto Base: Zacarías 3: 1 – 7
¿Cuanto cristiano hay hoy en día manchando las vestiduras de gala que Dios le entrego? Desgraciadamente muchos, en este mundo lleno de mundanalidades, ateísmo, indiferencia, hipocresía y apostasía, muchos cristianos han dejado de vivir de acuerdo a las escrituras para amoldar su cristianismo al ritmo de la vida moderna. Haciendo de lado los fundamentos biblícos y ensuciándo su vida con cosas que no convienen ni edifican, creen que agradan a Dios, aunque muchas veces es lo último que ya les preocupa.
  1. ¿No es este un tizón arrebatado del fuego? Como seres humanos, nos relacionamos y entablamos amistad con muchas personas, todas ellas tienen su propio pensamiento y esto es sano, pero el cristiano muchas veces se deja influenciar demasiado por los amigos, compañeros de trabajo, superiores, personalidades a quienes admira, y sin darse cuenta, otra vez es arrastrado al gran incendio que representa la vida vana y pecaminosa que ofrece este mundo. Dios nos recuerda que nosotros eramos parte de ese gran incendio, pero un día el tuvo misericordia de nosotros y nos saco como se saca un tizón de una lumbre. Así pues, el tizón representa un remanente del fuego, lo que significa que aún cuando Él nos sacó, aún hay remanentes de pecado en nosotros.
  2. Vestido de ropas viles (Romanos 7:14 – 22) Somos seres llenos de pecado, está en nuestra naturaleza, lo que significa que seguiremos pecando muchas veces aún después de tener a Jesucristo en nuestras vidas ¿Cómo es esto posible? básicamente se debe a que muchos cristianos hoy en día no confían plenamente en Dios, y no le entregan sus vidas completas, sino solo aquellas partes que les conviene que Dios cambie y toque. Eso quiere decir que aún hay cosas dentro de nuestro ser que nos envilecen, deseos, pasiones, manías y demás cosas ocultas que solo nosotros sabemos.
  3. Vestidos con ropas de gala. Pero Dios en su amor, mandó a su hijo Jesús a morir por nosotros y limpiarnos de todo pecado (1 Juan 1:7). A cambio de nuestro pecado, nos entrega cosas mejores por medio de su Espíritu Santo (Gálatas 5: 22 – 23). Las ropas de gala representan entonces una vida limpia, justa, pura y digna (Apocalipsis 3:4, Apocalipsis 3:18) algo que muchos piensan es imposible y más en nuestros días, pero Dios no nos pide algo díficil (Mateo 11:30) o que no podamos cumplir (1 Corintios 10:13), al contrario él vino a este mundo y demostró que si era posible (Mateo 4: 1 – 11)
  4. Una Mitra limpia. La mitra es una prenda sacerdotal para la cabeza, muy similar a un casco. Según el apostol Pedro, Dios nos llama sus sacerdotes (1 Pedro 2:9). La mitra limpia representa nuestra salvación inicial y consecuente consagración y servicio a Dios (1 Tes. 5:8 y Efesios 6:17)
  5. Si anduvieres en mis caminos. Debemos evitar manchar nuestras vestiduras con el pecado, recordemos que el pecado reside en nosotros, pero al venir a Cristo este ya no se enseñorea (es decir, ya no nos gobierna) de nosotros. Un cristiano contamina sus vestiduras cuando se olvida de los mandamientos de Dios, de sus promesas y de su responsabilidad como hijo de Dios y nuevamente empieza a hacer cosas iguales o peores a las que hacía antes de convertirse. Pero, si guardamos su palabra, y obedecemos, el promete darnos autoridad (Lucas 10:19 y Apocalipsis 2:26). Nos convierte en guardas, es decir cuidadores de su obra (Ezequiel 3:17) y nos dará nuestro lugar en el final de los tiempos (Apocalipsis 3:12 y versículo 21)
Así que, ¿quiere usted cuidar de sus vestiduras? Si piensa seguir a Dios, es mejor que lo haga desde ahora mismo

El testimonio de un cristiano

Poderosa herramienta ha puesto Dios en nuestras manos, desgraciadamente, hoy en día, muchos hijos de Dios no hacen un buen uso de ella, por temor, vergüenza o simplemente porque sus vidas no reflejan la vida de Cristo en ellos. Analicemos a detalle lo que el testimonio representa y debe ser para el cristiano.
Dios nos llama (Mateo 4:19): El llamado de Dios es claro y directo.
  1. “Venid en pos de mí”, el verbo venid indica la acción inmediata de acercarse, Dios no dice “ven cuando quieras o puedas”, la palabra venid es un llamado efectivo a la acción.
  2. “Os haré” implica que es Dios y no nosotros quien obrará ese cambio en nuestras vidas, cuando lo intentamos por nosotros mismos, solo le estamos estorbando.
  3. “Pescadores de hombres” ¿Por qué muerde el anzuelo un pez? simplemente porque se siente atraído por la carnada, sobre todo cuando está es fresca y brillante. El señor nos entrego su palabra hermosa, con grandes promesas y bendiciones, pero muchos cristianos, no le hablan de esas promesas a la gente, en lugar de eso, se dedican solo a condenar y criticar, ¿entiende ahora porqué el “pez” no muerde el anzuelo?. El señor hace está diferencia, no nos llamó a atrapar u obligar a las gentes, él primero nos atrajo suavemente, y ahora nos capacita por su Espirítu Santo a atraer (pescar) a los demás hombres.
Nos hace brillar y nos pone a trabajar (Mateo 5:16)
  1. “Asi alumbre vuestra luz delante de los hombres”. Toda vez que nos ha llamado y trasformado, nos declara “luz del mundo“. Eso quiere decir que nos ha encomendado la tarea de alumbrar a otros. De mostrarles el camino hacia Dios, nuestra luz, es decir nuestro testimonio no hablado (lo que hacemos a diario, lo que ven nuestros amigos y vecino) es parte importante de esa luz que alumbra delante de los hombres.
  2. “Para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen al padre”. El hijo de Dios renacido que trasmite la luz (en acciones y palabras) es ejecutor de esas buenas obras que glorifican al Padre. Es importante destacar, no hacemos buenas obras para ser mejores o para que la gente nos vea como más “santos”, Jesús dice claramente que nuestras buenas acciones son causa de glorificación a Dios de parte de la gente no creyente. No intente robarle la gloria a Dios, analice ahora si lo que está usted haciendo hoy, es solo para levantar su ego o para alabar a Dios, si es el primer caso, es el momento de arrepentirse.
El apóstol Santiago, decía que la fe sin obras está muerta. Note como él utiliza un término más amplio que solo “buenas obras”, era necesario hacer está aclaración porqué mucha gente piensa que con hacer algo bueno es suficiente para todo el día. Las obras que usted hace, afectan en buen o mal forma a muchos otros, pongamos un ejemplo. Imagine que un día, la persona encargada del aseo en la iglesia se enferma, el pastor le encarga a usted que limpie la iglesia y usted piensa “que flojera, que lo haga otro” su acción (que de entrada no es para nada buena) afectará a toda la iglesia, pues ahora el servicio se realizará con el templo sucio y polvoriento, ¿dónde está el amor que dice profesar a sus hermanos en Cristo? una persona con un pensamiento así, fácilmente rechazará a alguien que toque a su puerta solicitando ayuda de cualquier índole.
Preparados para testificar (1 Pedro 3:15)
  1. “Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones”. El testimonio es una excelente forma de glorificar al padre celestial como ya hemos visto. Es su confesión pública de fe. Al decir, “glorificad a Dios”, claramente se excluye cualquier atribución que el ser humano pueda hacerse, cuando Nabucodonosor paseaba por su jardín, miraba maravillado todo lo que tenía y dijo “¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?”. Dios le había dado todo a este hombre, incluso le había advertido del peligro de alabarse a si mismo. ¿Cuantos hijos de Dios no le dan la gloria debida y se levantan con orgullo buscando que los demás los reconozcan? El testimonio hecho con orgullo y con el afán de que la gente vea lo “buenos” que somos no sirve ni agrada a Dios.
  2. “Estad siempre preparados”. ¡Claro!, debemos estar listos dando un buen testimonio en nuestras vidas, uno nunca sabe cuando se podría presentar la oportunidad. ¿Recuerda aquella vez que lo agarraron desprevenido? ¿No fue frustrante? ¿O la vez que trato de hablar de Cristo, pero le reprocharon su conducta, forma de hablar o estilo de vida?
  3. “Para presentar defensa a todo el que os demande razón”. Siempre habrá un incrédulo difícil, un religioso extremo, un escéptico que le pondrá “peros”, o le echará en cara los errores de otras religiones, de Dios (según ellos) o de otros cristianos. No se ponga nervioso, recuerde “abogado tenemos para con el Padre”. Antes de empezar, ponga su caso en manos de ese excelentísimo abogado.
No podemos dejar de hacerlo (Hecho 4:20)
No se detenga, usted ya ha sido testigo de la salvación de Dios. Su vida ha sido cambiada, es algo maravilloso y no puede dejar que otros lo hagan por usted, es su deber, recuerde que Dios nos manda ser valientes y esforzados.
¿Qué debemos decir? (Hechos 16:31)
Muchos cristianos se preguntan, ¿Qué digo? ¿Cómo empiezo? Hecho 16:31 nos aclara muchas cosas. Según este pasaje, el testimonio se divide en 4 partes:
  1. “Cree” Es una acción instantánea, el hijo de Dios presenta las evidencias, habla de los beneficios de la vida cristiana, de las bendiciones que ha experimentado, “Creer” implica que la persona debe ser convencida, debe razonar y salir de su boca la confesión de fe, no lo empuje, no lo coaccione ni lo intimide.
  2. “En el Señor Jesús” Ahora, proceda a presentarle a Jesús como su salvador, hablele de él, de la relación íntima que usted tiene con el salvador, de que es coheredero y ha sido llamado su amigo.
  3. “Serás salvo tú” Expliquele entonces el plan de salvación divino. La urgente necesidad del hombre de reconciliarse con su creador, de su imposibilidad de llegar a Él por sus propios méritos o razonamientos.Hable del sacrificio de Cristo y el regalo de la salvación eterna.
  4. “Y tu casa” Finalmente, y cuando la persona haya aceptado al Señor en oración, expliquele que ahora hay bendición en su hogar y que alcanza para todos los miembros de su familia. Es ahora su deber ser el portador de esa bendición,ya que ahora es un instrumento escogido por Dios.
Sea testigo donde sea (Hechos 1:8)
El Espíritu Santo  lo guiará ahora a testificar, no deje de escuchar su dulce voz hablándole al oído, cada vez que haya oportunidad. No lo deje para después, use ese poder que Él le ha dado en su casa (Jerusalén), su vecindario (Judea), con quienes se opongan a usted (Samaria) y a donde sea (hasta lo último de la tierra).
Es su deber como embajador (2 Cor. 5:20)
Un embajador es el representante de una nación frente a otra o frente al mundo, por lo tanto, usted es un representante no de una religión muerta, sino de un Cristo vivo. Así pues, su trabajo es hacer que los hombres se “reconcilien con Dios”.
NOTA: Los textos base fueron sacados de un estudio llamado “30 pasos hacía el discipulado”

El pecado que mora en mí

Cita bíblica: Romanos 7:14 – 22
¡Soy débil! es la primera expresión que muchos hijos de Dios esgriman en estos días como estandarte para justificar sus errores, ¡y tienen razón! el hombre por naturaleza es débil, pero en un principio, esto no formaba parte de los planes que Dios tenía para él.
La naturaleza del hombre es pecadora
  • Pero Dios no lo creo así. No estaba en sus planes originales (Génesis 1:27)
  • El hombre se hizo asi con el primer pecado y lo trasmitió a sus hijos (Génesis 3:16 – 19)
  • En la actualidad el pecado sobreabunda porque el hombre se ha ido alejando de Dios
La naturaleza confusa del pecado
  1. El mayor problema del pecado, es que causa confusión
  2. Pablo decía en el versículo 15 de Romanos 7, “lo que hago, no lo entiendo” dando a entender que a veces pecaba y no entendía porque lo hacía, esto no es de sorprendernos, ya que muchos hemos caído en semejante estado en muchas ocasiones.
  3. El hombre pues, cuando peca, tiene dos facetas:
    1. Visceral: Cuando peca solo por hacerlo, no tiene razón aparente o causa alguna. En nuestra etapa temprana (niñez) esto es así, pero al no estar conscientes, no somos hallados culpables (Romanos 7:9)
    2. Sentimental: Es cuando el hombre peca llevado por sus sentimientos, se deja arrebatar por sus pasiones e instintos más básicos y en ocasiones, viene a ser casí como los animales, el adulterio, el asesinato y la mentira son ejemplos muy esclarecedores.
  4. El pecado es confusión porque el ser se siente manchado y con culpa, la culpa en exceso destruye la moral y lleva al hombre a más pecado, por eso, Dios ofrece el perdón absoluto de los pecados (Isaías 43:25)
La propuesta de Dios
Por supuesto, ¡No estamos solos! Dios sabe que somos débiles y propensos al pecado, observe usted Gálatas 5:23 que dice:
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
La constante búsqueda de Dios mediante las armas que él nos dió (ayuno y oración) son un excelente apoyo para evitar el pecado, pero, ¿Porqué el hombre sigue pecando aún después de conocer a Dios? La respuesta es fácil, el hombre sigue pecando porque está en su naturaleza. El Señor lo sabe, y nos ofrece una respuesta. Los frutos del espíritu.
La palabra templanza, que se traduce en dominio propio, Dios nos entrega este fruto para que lo usemos, no para que lo tengamos por ahí almacenado, un hijo de Dios, está capacitado para ejercer ese dominio de su propia carne, en el nombre de Jesucristo, es porque él sabe que somos débiles por lo que de antemano nos capacita para resistir al pecado, aún contra nosotros mismos.
¿Cómo podemos hacer uso de ello?
  • Lo primero es no cesar en toda oración y ayuno, sobretodo en esos momentos que el pecado trata de señorearse sobre nosotros , debemos seguir hablando con Dios, aún con los ojos abiertos. Daniel a pesar de la prohibición, no ceso en su oración y triunfó
  • Lo segundo es no huír, recordemos que Dios nos ordena a ser valientes (Josué 1:9). Hay que hacerle frente a ese pecado y confesarlo delante de la presencia del Señor, no basta solo con pensar, si soy débil y por eso caigo. Hermano, ¡ponté en acción! no te dejes arrastrar por el pecado, recuerda, Dios te ha entregado de sus precisos frutos para que los uses, haz memoria de estás palabras, y recuerda, no digas que eres débil.

El consuelo que viene de Dios

Isaías 51: 12 y 13
12. Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
13 Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige?

1. Yo, yo soy vuestro consolador
  • El señor empieza, recordándonos primero, quien es él. Muchos cristianos hoy en día, pierden este enfoque acerca de la naturaleza de Dios y buscan consuelo en otras fuentes.
  • Por supuesto que al ser nuestro consolador, tenemos un consejero dispuesto a ayudarnos y escucharnos las 24 horas del día.
 2. ¿Quién eres tú?
  • ¿Quién eres tú? ¿Te lo has preguntado alguna vez? Job decía “¿Porqué se da vida al hombre?” (Job 3:23)
  • Las vicisitudes de la vida hacen que el hombre pierda su identidad.
  • Hay ocasiones en que uno mismo se ha preguntado “¿quién soy yo?” la misma palabra de Dios nos hace está pregunta (Salmos 144:3)
  • El siguiente versículo (Salmos 144:4) nos responde, “el hombre es semejante a la vanidad”, dando a entender la brevedad de nuestra vida.
 3. Te has olvidado de Jehová tu hacedor
  • El señor reclama a su pueblo, “Y te has olvidado de Jehová tu hacedor” es un justo reclamo de parte del señor hacía su pueblo, porque había dejado de orar y confiar en él.
  • ¿Cómo reaccionas ante la adversidad? Cuándo inicias un nuevo negocio, ¿lo pones en las manos de Dios? ¿Hablas con él por la mañana? ¿Antes de dormirte? ¿hablas con él, solo por el gusto de hacerlo? ¿apartas un tiempo para estar en su presencia?
 4. ¿Dónde está tu aflicción?
  • Entonces, si Dios es tu consolador, ¿porqué sigues en temor? el Señor termina con está última pregunta ¿Pero en dónde está el furor del que aflige? ¿por qué temes? ¿a quien temes?  ¿a ti mismo? ¿al pecado? ¿qué es lo que te aleja de Dios y te hace olvidarlo? ¿qué es lo que te hace no querer comprometerte? Hazte esta pregunta, ¿Por qué sigo en temor?
  • ¿No sería glorioso tener siempre el mismo pensamiento que el salmista? (Salmos 118:6), ¿acaso Dios no nos ha llamado a ser valientes (Josué 1:9) y nos recuerda que nada nos podrá hacer frente (Josué 1:5)?